Presentaciones y demás (2ª parte)

11 03 2008

 Como ya os conté en la última actualización, el equipo Yamaha Motogp nos había enviado unas invitaciones para su presentación en Turín. Después de confirmar nuestra asistencia y facilitar nuestros datos a Katie Baines, jefa de prensa de la formación, me puse como un loco a buscar vuelos y hoteles en la zona. Después de mucho mirar, conseguimos un paquete que nos venía bastante bien, dejándolo todo atado sólo 10 días antes de salir.

   La verdad es que la primera noche en Turín estuvo bastante bien, la gente era muy cercana y amable y para ser sinceros, ¡tienían unas ganas de fiesta salvajes! Ya el viernes por la mañana, nos dirigimos al palacio de congresos de Lingotto, que afortunadamente estaba a solo 100 metros de nuestro hotel. Una vez allí, tras recoger las acreditaciones y el regalo por parte del equipo, tomamos algo y charlamos con algunos periodistas. Lo que más curioso me resultó fue verme hablando en inglés con un probador de Malaysia y con un periodista griego. Después estuvimos también un rato con Marc Martín, al que ya conocía del CEV. Poco tiempo después, nos dejaron entrar al auditorio, un teatro bastante grande y muy bonito. La primera sensación al entrar por la puerta y ver en el escenario las motos tapadas con las tradicionales lonas fue bastante especial. Tenía ante mi en directo eso que tantas veces había visto por la televisión o en revistas.

   La ceremonia en si fue muy amena, ya que había un ambiente distendido entre los pilotos (Rossi y Lorenzo), los invitados (Davide Brivio, Lin Jarvis…) y la presentadora, Simona Ventura (una presentadora de la televisión italiana muy conocida en dicho país). Cuando acabaron las típicas presentaciones y discursos, tuvo lugar una ronda de preguntas a los pilotos por parte de los periodistas que se habían desplazado hasta allí. La verdad es que la mayoría fueron preguntas que ya les habían hecho mil veces, pero algunas fueron muy originales e interesantes. También las hubo descaradas e incluso fuera de lugar, pero que os puedo decir, así son algunos periodistas…

   Finalmente, tras casi dos horas de presentación, el equipo invitó a los periodistas y a algunos VIP´s a comer. El catering era de lo mejor que he visto en muchos años, además de bastante original. Como dato curioso, en cada mesa había una tarta o plato especial con la forma de todos y cada uno de los circuitos que componen el calendario de MotoGP. ¡Sin duda un puntazo!

 Y hasta ahí llegó la presentación del equipo Yamaha MotoGP en Turín. Al día siguiente cogimos un vuelo de vuelta a casa. Cual fue mi sorpresa al ver que en mi bandeja de entrada tenía un mail de Derbi invitandonos a la presentación de su equipo oficial de 125c.c. tan sólo un par de semanas más tarde. Lo bueno es que esta vez sería en Madrid, con lo que la cosa se nos simplificaría mucho. Pero ésto ya os lo contaré en la siguiente actualización.

  





Presentaciones y demás (1ª parte)

15 02 2008

Motorrad Chilly Racing

La verdad es que en este principio de año (y la última semana del pasado) he tenido la suerte de poder asistir a varias presentaciones de diversos equipos. La primera a la que fui, que a su vez era la primera presentación a la que sistía en toda mi vida, no fue otra que a la del equipo Chilly Racing Motorrad. Este equipo contaba con Carlos Avendaño como único piloto. Avendaño pensaba participar en el Dakar 08, pero bueno, el final de esa historia la conoceís todos ya. La verdad es que la presentación tuvo un ambiente muy familiar, lleno de “buen rollo” incluso con el protagonista del evento. Carlos es un tipo muy simpático y gracioso. Durante el tiempo que estuve hablando con él no paré de reirme.  Nos trataba como si le conociésemos de toda la vida y eso, creedme, es un privilegio cuando se trata con la mayoría de los pilotos.

  Curiosamente, esa misma noche, mientras me encontraba escribiendo la noticia de la presentación para publicarla lo antes posible, me llegó un mail que llevaba esperando casi una semana . Ese mail tan esperado por mi no era otro que la contestación por parte de Katie Baines, jefa de prensa del equipo Yamaha Motogp, en el que me confirmaría que tenía dos invitaciones para asistir a la presentación del equipo del más que conocido Valentino Rossi.  En ese momento fue cuando se me planteó el siguiente problema: ¿como llegaría yo hasta Turín?? Ahí empezó mi siguiente aventura en el mundo de las presentaciónes, aventura que os contaré en mi próximo blog.





Ahora que el 2007 se acaba…

31 12 2007

… empiezo a pensar en todo lo que este año, un tanto extraño, me ha deparado. A parte de mis experiencias como piloto, que en otra ocasión comentaré, este año ha sido atípico principalmente por un hecho: la creación de Motofresh.com (esto si que os lo voy a contar ahora)   La idea se nos pasó por la cabeza a principios de verano. Después de llevar muchos años siguiendo el CEV a nivel de espectador, cansados de la pobre cobertura que le daban y dan la mayoría de los medios de comunicación, decidimos, junto con mi hermano y mi primo crear una nueva revista digital. Después de encontrar un nombre para la revista, nos dedicamos a intentar por todos los medios que nos considerasen como prensa. La verdad es que no fue nada fácil, pero al final lo conseguimos.  La primera carrera a la que asistimos como periodistas fue la del CEV en Valencia, en Julio. Todo aquello era nuevo para nosotros: sala de prensa, acceso al podio… Al principio nos sentíamos un poco confusos, sin saber muy bien que hacer ni como hacerlo. La verdad es que la gran mayoría de los profesionales que allí estaban nos acogieron muy bien aunque hubo excepciones. Algunos trabajadores de algún medio (lo dejaremos ahí) no aceptaron nuestra presencia en las salas de prensa. Sinceramente, lo siento mucho, ya que no me gusta que nadie me infravalore, pero no puedo hacer nada al respecto. Al margen de esto, el fin de semana fue memorable, aunque deportivamente no terminó tan bien como a nosotros nos hubiese gustado…  Después de esta carrera, y tras 2 meses de bastante trabajo, Dorna nos volvió a acreditar para la carrera de Albacete, que fue un poco a la aventura. En Albacete pudimos contar por primera vez con una scooter para movernos por los viales del circuito. La verdad es que, quitando los malos ratos que nos dio la mecánica, nuestro “noble corcel” negro nos hizo, nos hace y nos hará un gran servicio. Así continuamos hasta la segunda carrera de Valencia. Allí vivimos un gran fin de semana, conocimos a gente nueva que nos acogió entre ellos y nos trato como si fuésemos amigos de toda la vida y continuamos mejorando y aprendiendo.  Una semana después, estábamos en Jerez. El CEV 2007 se terminaba y nosotros queríamos  despedirlo por todo lo alto. El fin de semana empezó con lluvia. Sinceramente, es un horror trabajar con lluvia, principalmente porque no puedes casi trabajar. El aguan impide que hagas fotos, que puedas moverte por el circuito… A pesar de ello, el sábado se “salvó” a media tarde gracias a la amabilidad de Iván Silva, que nos dedicó parte de su tiempo de descanso. Ya el domingo, vivimos el día de carreras más emocionante de nuestras vidas. Además de las buenas carreras que presenciamos a pie de pista, cerramos la jornada y la temporada con la fiesta que Dorna organiza en el Ovni de Jerez para entregar los premios a los vencedores del campeonato. Allí conocimos a gente nueva y pasamos un buen rato con José y otros a los que ya conociamos.    Recordando todas esas experiencias, sinceramente, me emociono. Desde aquí quiero dar las gracias a todas las personas que han hecho posible nuestra aventura, a todos y cada uno de los que en algún momento nos han ayudado, haya sido presentándonos a alguien,  facilitando nuestros viajes, dándonos de comer, dándonos ánimos o simplemente aceptándonos entre ellos. A todas esas personas: GRACIAS. Nos vemos el año que viene!!

(Iván Robledo)





¿Están hechos los pilotos de otra pasta?

25 12 2007

Una de las frases favoritas de los periodistas cuando un piloto se cae es esa de: los pilotos están hechos de otra pasta. ¿Cómo se explicaría si no que una persona, después de haberse dado un golpe a más de 200 Km/h, volviese a subirse a una moto en tan sólo unas horas?
Pero no queda sólo ahí. Por poner un ejemplo, hablaré de un buen piloto: Iván Silva.

Iván es un piloto con un estilo espectacular, muy rápido y además, es un tipo simpático y agradable. Este año Silva está corriendo en el CEV con el equipo de D´Antin a lomos de una de esas “magníficas” Kawasaki (si alguien no cree que lo sean que se lo pregunte a Fonsi, Cardoso, Laconi…).
Debido en gran parte a eso, este año está siendo un infierno para Iván. El año pasado acabó con una pierna destrozada en Jerez debido a una fea caída. Sin embargo, el joven piloto catalán se volvió a subir a su moto en la primera cita del nacional, aunque hay que decir que no recuperado del todo, cojeando bastante. El CEV empezó en Albacete y empezó mal. Silva se fue al suelo en la segunda curva. Sin desanimarse, volvió una semana más tarde al mismo circuito para correr en el mundial de resistencia junto a Cardoso. Después de todo el fin de semana luchando por la primera posición, su Kawasaki tuvo problemas bajándoles de un podio más que merecido. Segundo palo para él en una semana.
Aún así, no se desanimó y volvió al CEV para correr su carrera de casa, en Montmeló. Allí, Silva estuvo más o menos delante hasta que en el Warm-up sufrió una fuerte caída. Tengo que decir que no la vi, pero si que vi a Iván llegar a su box con el mono destrozado ¡y con la pantalla del cuentarrevoluciones de su moto en la mano! Hablé con él y después de decirme que estaba bien y para responder a mi pregunta de si iba a salir a carrera o no (su moto quedó destrozada) me dijo bromeando: claro que sí, ¡se van a cagar! Pero no, no fue así. Poco le duró la carrera ya que se volvió a ir al suelo a las pocas vueltas de la salida. Es lo que pasa cuando vas al 120% para suplir las carencias de tu moto.
Tanto en Jerez como en Valencia, las cosas cambiaron para él. En Jerez acabó el 10º y en Valencia el 9º, con una caída en los cronometrados incluida. Al acabar esa última carrera, pude ver a un Iván Silva más triste que nunca. Las cosas no le iban nada bien.
Dos meses después, el CEV volvía a Albacete. Como es común, muchos equipos entrenan en los circuitos antes de las carreras, incluso corriendo en algún tipo de regional. Ese fue el caso del equipo de Silva. Pero lo peor no había llegado todavía. Iván se cayó en una curva muy rápida fracturándose la 6ª vértebra. Rápidamente fue trasladado al hospital donde le operaron y le hicieron un injerto de hueso de cadera en el cuello.
Cuál fue mi sorpresa cuando me encontré con él en el Paddock del CEV una semana más tarde. Tenía una gran cicatriz y le dolía bastante, pero allí estaba, hablando conmigo una semana después de partirse una vértebra y ¿a qué no adivináis que es lo primero que me dijo? ¡Qué se moría de ganas por subirse de nuevo a la moto! En ese momento, sólo pude pensar una cosa: ¡qué grande eres!

Tras analizar ésto, no se si los pilotos están hechos de otra pasta, pero si se que tienen un valor excepcional y que sobre todo, aman su trabajo, como es el caso de Iván Silva.
 

(Iván Robledo)




¿Les importa la seguridad?

25 12 2007

Esa pregunta sería contestada afirmativamente por los “mandamases” de los campeonatos más prestigiosos con una frialdad absoluta, estoy seguro. Sin embargo, permítanme que exprese mis dudas sobre todas esas historietas a cerca de la seguridad de los pilotos. Yo, sinceramente, creo que más que la seguridad de los pilotos, les importa la seguridad de las cuentas bancarias. No quiero decir con ésto que no les preocupe, aunque sea mínimamente, la seguridad. Lo que quiero decir es que para “ellos” prima el dinero antes que la integridad física de los pilotos.

    Digo eso porque sólo de esa forma me explico que los que se auto-denominan responsables de campeonatos como Motogp y que se jactan de haber hecho un campeonato seguro y de que ya no se vean apenas pilotos cojos en los paddocks, hagan correr a esos mismos pilotos en circuitos como Laguna Seca o el futuro Indianápolis. Si, a mi no me cuadra que después de hablar tanto sobre la seguridad, cada vez se vaya a circuitos menos seguros y lo que es todavía más asombroso, se abandonen otros de nueva construcción, con escapatorias muy amplias, como es el caso de Turquía. ¿Y por qué sucede esto? Muy simple: mientras que en Turquía son pocos los que aportan dinero, en EE.UU. sobran a patadas. Y claro, es mejor arriesgar la vida de los pilotos antes que dejar de ganar algún millón, aunque sea a costa de ver como más de un piloto se empotra contra un muro por falta de escapatorias o ver como otro piloto se retuerce de dolor durante más de 20 minutos sin atención médica porque para que la ambulancia llegue hasta él es necesario sacar bandera roja porque no hay caminos auxiliares. Que quieren que les diga, a mi me parece vergonzoso (y si no, que se lo pregunten a Melandri y a Hoffman). Pero claro, hay que llevar carreras a Estados Unidos, porque hay que “expandir” el motociclismo. Por eso, ahora también tendrán que jugársela en Indianápolis, donde usarán una parte del circuito oval como recta principal.

    Pero desafortunadamente, estas cosas no suceden solo en Motogp. Las Superbikes no se quedan cortas. Después de ver como el Lausitz, en la última curva, los pilotos abrían gas teniendo justo de frente un muro sin ningún tipo de protección o ver como después de arrastrar varios metros, las motos volvían a aparecer en plena trazada cuatro curvas después, me doy cuenta de que allí tienen el mismo problema. Pero no es sólo eso. La próxima carrera será en Vallelunga, otro circuito que no tiene pistas auxiliares para ambulancias y que tiene los muros demasiado cerca en varios puntos. Sinceramente, no lo entiendo. Es más, me parece absurdo.

    Sin embargo, afortunadamente, no todos los campeonatos son iguales. No tenemos que irnos muy lejos para encontrar el campeonato, al menos para mi, más seguro. Ese no es otro que el CEV, donde sus responsables han preferido correr sólo 7 carreras en 4 circuitos de los más seguros del mundo antes que hacer más carreras en otros circuitos de seguridad escasa. Si señor, un 10 para ellos en ese aspecto.

    Para terminar, quiero hacer una reflexión que espero que también se planteen los responsables de los campeonatos. Esa reflexión no es otra que la de ver que se está tentando demasiado a la suerte. Y deseo con todo mi corazón equivocarme, pero cómo dice el refrán, “El que la sigue la consigue”. Esperemos que por una vez, el refrán se equivoque.
 

(Iván Robledo)




Desde el Box 29

25 12 2007

Para ser sinceros, no sabía muy bien como titular mi primer “blog”. Tampoco tenía muy claro qué escribir en él. Para que veáis que suerte la mía, un mismo número ha solucionado mis dos problemas. Ese número no es otro que el 29.
    Y por qué el 29 y no el 1263, os preguntareis. Muy sencillo: es mi número. No me refiero a que me lo haya comprado ni nada por el estilo. Es mi número porque es con el que corrí mi primera carrera. Fue un domingo, como es normal. Para ser más exactos, un 8 de Febrero (si queréis saber el año, sólo tenéis que tirar de calendario y ver en que año cayó en domingo el 8 de Febrero. Os doy una pista: no hace más de 5 años). Por aquel entonces, sólo hacía un año que montaba en moto, aunque de ese año, 3 meses y medio había estado apartado de ella. Realmente estaba sustituyendo a mi hermano, que estaba lesionado y me permitió correr con su moto, una preciosa KTM 125 SX. Yo estaba muy nervioso, quizás un poco asustado. Pero no me importaba, porque estaba a punto de cumplir mi sueño: ser piloto. Las cosas no me fueron muy bien que se diga, ya que me caí varias veces y tuve algún problemilla. Sin embargo, cuando estábamos recogiendo para volver a casa, mire esa KTM con mi número en ella y pensé: joder, lo he conseguido!
    Ahora que os he contado esto, puede que vuestra pregunta sea: ¿Y por qué corrió con el número 29? Pues por si alguien se lo pregunta, también lo voy a contar. La verdad es que es bastante sencillo. Cuando empecé a montar en moto y comprobé que en un futuro no muy lejano podría correr, pensé que a parte de moto, necesitaría un número. Pero no me valía cualquiera. Quería que me dijese algo, algún recuerdo, alguna sensación… Entonces recordé dos números relacionados con las motos y viendo esto me dije a mi mismo: vaya, que suerte, el de en medio está libre! Como habréis sabido, esos números eran el 28 y el 30. El 28 era el de Alex Crivillé, un piloto que siempre me ha caído bien. El 30, el de José Luís Cardoso. Un magnífico piloto, pero mejor persona, al que siempre he admirado y seguido.
    Se que algunos de vosotros pensareis que Cardoso no es comparable a Álex Crivillé. Pues sabed que bajo mi punto de vista, os equivocáis. Puede que José Luís no haya ganado mundiales, que no haya estado en el mejor equipo en 500 o en Motogp o que no sea un ídolo de masas. Pero eso es así sólo por una razón, porque nunca ha tenido la oportunidad, porque nunca ha tenido las mejores motos. Si las hubiese tenido, os aseguro que por lo menos habría luchado por varios títulos mundiales y personalmente, creo que habría ganado más de uno, porque el tío es un máquina en su trabajo. A parte de subirse a la moto y “enroscarle al mango”, Cardoso trabaja con su equipo más que ninguno. Y eso lo sé porque lo he visto. Actualmente, Cardoso está corriendo en el Campeonato de España de Velocidad tras varios años muy duros en Superbikes y Motogp, donde una vez más corrió con “hierros”. Sin embargo, no se rindió y volvió al CEV para correr en la F. Extreme, donde es el piloto con el récord de victorias en un año. Para que veáis que no os engaño cuando os digo que él trabaja más que ninguno, puedo deciros que en la última carrera del CEV, en Valencia, mientras los demás ya estaban cenando, a eso de las 9 y media de la noche, él seguía en su box con sus mecánicos, viendo como podían sacarle más a la moto. Y vaya si lo hicieron, ya que en el Warm-up el piloto sevillano fue segundo. Ya en la carrera, cuando se disponía a tirar fuerte, tuvo una fea caída, que provocó que los jueces de carrera mostrasen la bandera roja. Cardoso salió de la grava en camilla, aunque por suerte, poco después se fue en scooter hasta su box. Mientras que la mayoría de pilotos hubiesen ido a encerrarse a su caravana para no ver a nadie, él se quedó allí, haciéndose fotos con todos y cada uno de los que se lo pedían. Y con una sonrisa para cada uno! Después de ver y vivir esto y otras muchas cosas que me guardo para mi, sólo puedo decir que Cardoso es así. Es amable con todos y aporta sin pensar en recibir. Un magnífico piloto, pero mejor persona.
 

(Iván Robledo)